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lunes, 15 de diciembre de 2008

Safari Kenia (días 5, 6 y 7)

Los dos últimos días del safari los dedicamos a los lagos. Pasamos el sexto día en el Parque Nacional del Lago Nakuru, famoso ante todo por los cientos de miles de flamencos que tiñen sus aguas de rosa. No es muy grande, por lo que se puede recorrer en un solo día. Es impesionante por sus paisajes, sus miradores... y nos permitió además acercarnos a familias enteras de traviesos babuinos y a grandes rinocerontes, alguno remoloneando en el barro.




La última mañana del safari la pasamos en el lago Navaisha con un paseo en lancha por sus aguas. Fue emocionante navegar rodeados por cientos de aves. Avistamos además pequeños grupos de hipopótamos en el agua. Mi percepción sobre estos animales cambió radicalmente a orillas del río Mara cuando les ví en acción atancando a indefensos ñus, así que les mirábamos con mucho respeto y recelo (Chantal incluso con miedo). Comprendimos que se debía a su prensencia el uso de una lancha motora y no una barquita con remos. En cuanto alguno se sumergía bajo el agua, nuestro guía aumentaba la velocidad de la lancha, por si el hipopótamo tenía ganas de venir a jugarnos una mala pasada.




Desde allí regresamos a Nairobi. Nuestros amigos mejicanos partían al día siguiente para Canadá. Nuestra compañera canadiense seguía esa misma tarde su periplo dirigiéndose a Tanzania para subir el Kilimanjaro y pasar una semana de safari en el país vecino. Y Mike volvía a Inglaterra. Nosotros nos decantamos por organizar un día de excursión al Parque Natural Hell's Gate.




El nombre a priori poco apetecible de este pequeño parque se debe a sus aguas termales que alcanzan temperaturas dignas de las calderas del infierno, según los Masai, que aún hoy en día ultizan estas aguas para lavar y cocinar. Por su pequeño tamaño y la práctica ausencia carnívoros, el parque se puede recorrer incluso a pie o en bicicleta siguiendo los caminos previstos a tal efecto. Nosotros optamos por esta última opción. No fue nada fácil, en primer lugar porque las bicicletas de alquiler no eran muy buenas y encima había tramos con arena que dificultaban nuestro avance. Al final del parque, se accede a una zona de picnic, donde acuden a comer los domingos los habitantes de Nairobi que desean pasar un día en el campo. Desde ese punto se puede acceder al famoso desfiladero donde están encontramos las aguas termales con temperaturas muy elevadas (¡imposible bañarse ahí!). Un joven masai muy moderno nos fue indicando el camino (¡no apto para para todos!). Nos habían dicho que era un "paseo"... pues no. Nuestro guía trepaba cuál cabra, pero a nosotros después de los 10 km por duras arenas en bici nos costó un pelín. Mereció la pena. ¡Ahí se rodaron algunas escenas de Tomb Raider! El parque también es famoso por sus formaciones rocosas y muchas personas acuden a escalar.




A la vuelta, se había ocultado el sol y amenazaba con llover. Estábamos matados y cada vez que un vehículo nos adelantaba, nos ponía perdidos con la polvareda que levantaba. A la ida no habíamos visto a muchos animales, pero a la vuelta, al hacer más fresco, empezaron a salir zebras, facóceros ("Pumba" para los amigos), ñus... todos en manada. En una ocasión una gran manada de ñus se puso a atravesar nuestro camino y decidimos mantener la distancia. Es lo que tiene no saber torear. Resulta que nos vieron y se nos quedaron mirando. Después de unos minutos mirando como tontos, nos aventuramos a avanzar (la tormenta cada vez estaba más cerca). Los pobres animales salieron despavoridos (y eso que cada uno pesaba bastante más que nosotros). Toda una aventura. Conseguimos llegar al vehículo donde nos esperaba nuestro conductor a la hora prevista y antes de que se nos cayera la tormenta encima. Estábamos rotos, pero contentos por la experiencia.




Y aquí terminó nuestro safari... Después pasamos una semana a las afueras de Nairobi en la facultad de Derecho interpretando en una reunión organizada por una ONG, donde también tuvimos ocasión de hablar con keniatas que trabajaban allí, ver a niños de colegios cercanos bailar y cantar, desplazarnos con los buses locales y recorrer las calles menos turísticas de Nairobi. Ha sido mi primera incursión en el África negra (la segunda de Joachim) y nos ha encantado... habrá que volver... ¿cuál será el próximo país?



viernes, 21 de noviembre de 2008

Safari Kenia (días 4 y 5)







Los días 4 y 5 de nuestro viaje por Kenia fueron más bien culturales. El cuarto día, después de una incursión por la mañana temprano en el Masai Mara y un buen desayuno a la vuelta, lo dedicamos casi exclusivamente a descubrir toda una región rural de Kenia a través de sus típicos caminos de tierra mientras nos dirigíamos al Lago Elementaita.




Hubo un momento en el que empezó a llover y casi nos quedamos atascados en un barrizal, pero, por suerte, pasaban por ahí unos campesinos que nos ayudaron muy amables con su pala. Yo creo que en Kenia no me hubiera sacado el carnet de conducir en mil años...

Las últimas tres noches de nuestro safari las íbamos a pasar a orillas del Lago Elementaita. Es un lugar precioso y tranquilo, menos turístico que otros lagos de la zona. Nos alojamos en el Lakeview Lodge compuesto por una casa principal y unos pocos mini-bungalows con vistas al lago. Las vistas desde nuestro bungalow eran preciosas, aunque a causa de la gran cantidad de mosquitos y moscas, se disfrutaban mejor desde la terreza de la casa principal. Aprendimos a ducharnos de forma muy ecológica, pues contábamos tan solo con un hilillo de agua (y no caliente precisamente). Nuestros compañeros de viaje situados en bungalows algo más altos en la colina tuvieron más suerte con el agua. Al parecer estaban haciendo obras en las canalizaciones...



El quinto día de nuestro safari empezó con un agradable paseo a orillas del lago para ver pelícanos y flamencos, así como otras aves sobre las que nos iba contando nuestro guía Elijah, todo un experto en pájaros, al igual que Mike, nuestro compañero británico.



Después de la comida (¡qué bien hemos comido en este viaje!), nos fuimos a visitar la escuela primaria de Kikope. Nos encantó la experiencia. Uno de los profesores se encargó de mostrarnos la escuela y hablarnos sobre las clases que impartían. En Kenia, la educación primaria y secundaria es gratuita, pero tienen una gran escasez de profesores. Las escuelas no cuentan con suficientes fondos para contratarles. El colegio que visitamos contaba con 500 alumnos y 9 profesores. Los alumnos habían preparado unas canciones y bailes para darnos la bienvenida. Como parte del intercambio nosotros nos presentamos y les hablamos sobre nuestra profesión. Todo esto en inglés. En la escuela en Kenia aprenden inglés y swahili desde el primer día, aparte de la lengua que hablan en casa.



Luego fuimos a casa de un señor del pueblo llamado George. Tomamos té y una deliciosa ensalada de frutas, servidos por su mujer y su hija. Nos hizo muchas preguntas sobre nuestros países y al final pudimos sacarle algunas opiniones sobre Kenia. Antes de regresar, nos paseamos por su "huerta" una mini selva donde todo parece crecer de forma salvaje.



¡Aquí os dejo un video de nuestra visita a la escuela! Ya sé, ya sé... los niños bailan de maravilla y nosotros somos un poco pato... ¡qué se le va a hacer!


martes, 28 de octubre de 2008

Safari Kenia - Masai Mara (días 2 y 3)

Segundo día de nuestro safari. Después de una caminata con Jonathan por la sabana salimos rumbo al Parque Natural Masai Mara. Primero paramos en el campamento permanente que nos acogería dos noches: grandes tiendas de campaña con cama y mosquitera. Y en la parte trasera, nuestro propio WC, ducha (¡con agua caliente!) y lavabo privados. ¡Incluso teníamos electricidad 2 horas cada noche! Enchufes solo en la zona común donde estaban las mesas para comer así que todas las noches corríamos para recargar la cámara de fotos. Después de comer y descansar un poco ya estábamos listos y ansiosos de salir a la caza y captura fotográfica de la fauna africana.


Empezamos por todo la alto avistando un leopardo en un árbol poco después de entrar en el parque. Pero no era más que el inicio... Siguió el desfile de animales antes nuestros atónitos ojos: zebras, ñus, elefantes, impalas, gacelas, girafas... Resultaba emocinante verles en su hábitat natural. Antes de regresar al campamento: una pareja de leones nos dejó con la boca abierta con un espectáculo no apto para menores de 18 años. Poder escuchar el rugido del león es una experiencia única.

El tercer día del safari lo pasamos íntegramente en el parque. Nos adentramos aún más en el Masai Mara hasta llegar al río Mara, donde todos los años tiene lugar el impresionante espectáculo de la migración de los animales al Serengeti, en Tanzania, continuación geográfica del parque nacional keniata. Miles de ñus atraviesan un río, donde les acechan cocodrilos e hipopótamos. Cuando alcanzamos el río acababa de pasar un grupo grande de ñus. Unos 15 estaban atrapados en el agua y no conseguían subir al otro lado. Mientras mirábamos su triste desesperación, un hipopótamo les atacó para defender su territorio. Para alguno que consiguó escapar de sus fauces, el contratiempo resultó providencial puesto que les permitió encontrar la salida unos metros río abajo. Desgraciadamente, un ñu quedó tan malherido que apenas podía andar una vez en tierra firme... En lo alto de la colina parte de la manada se había quedado para animar a sus compañeros y recibir a los que superaban la dura prueba. Algunos murieron ahogados de agotamiento. Poco antes de tener que empezar nuestro regreso al campamento vimos a un grupo grande de ñus atravesar el río. Fue impresionante.

A la mañana siguiente temprano visitamos el parque por última vez. Esta ocasión nos deparaba todo un festival de leones. Vimos a un grupo de leonas mirando el suculento menú de la fauna africana que desfilaba ante sus ojos, mientras descansaban como quién mira un escaparate interesado pero sin ganas de comprar. Una leona que se incorporó más tarde fue saludando cariñosamente a sus compañeras antes de tumbarse a su lado. Descubrimos también a un pequeño grupo de leones juguetones. Alguno pasó al lado de nuestro todoterreno. Nos parecía mentira tener tan cerca al Rey de la Selva. Aunque todo felino caen de pie... algunos tienen más elegancia que otros... como veréis en las fotos...



martes, 7 de octubre de 2008

Safari Kenia (día 1) - Encuentro masai



Llegamos a Nairobi el sábado por la noche y nos alojamos en el Hotel Parkside, barato y básico, perfecto para pasar la noche justo antes del safari. Está situado en un lugar muy céntrico, probablemente muy ruidoso entre semana, pero merece la pena tal vez si se quiere descubrir la ciudad a pie. El domingo por la mañana nos vinieron a buscar los responsables de IntoAfrica. Gran parte del día lo pasamos en el Landrover 4x4. Hicimos un pinic a medio camino y llegamos finalmente al lugar en el que íbamos a acampar. Estábamos en medio de ninguna parte cerca de un pequeño bosque de acacias, ese árbol tan típico de África.


Después de montar las tiendas de campaña, y antes de la cena, fuimos a visitar un poblado masai compuesto por unas 50 personas cerca de nuestro campamento. Allí, nuestro guía masai, Jonathan, nos explicó cómo las mujeres construyen las chozas de barro. Cada mujer construye la suya, a veces con ayuda de una o dos amigas. Es un proceso largo y laborioso, sobre todo porque hay que esperar hasta que se seque bien la primera "capa" o estructura básica de la casa compuesta de madera, paja y barro. El momento más gracioso fue cuando sonó un móvil, ahí en plena choza masai. Todos nos mirábamos unos a otros. ¡Y resulta que era el móvil de Jonathan! Nos comentó que mucha gente tiene móvil y que es muy práctico para saber por dónde están pastoreando otros compañeros. Los precios son asequibles y la cobertura en el país es extraordinaria, os lo podemos asegurar. Nuestros guías no se creían que existieran lugares en Europa sin cobertura...


Nos lo pasamos muy bien con los niños del poblado. Y ellos también se rieron de lo lindo con mi pronunciación de sus nombres. No paraban de decirme palabras nuevas para ver si las conseguía repetir. Fue un encuentro muy entrañable. Por cierto, los pendientes rojos "chinos" que me regaló Olga causaron furor, así como mi pelo largo. Entre los masai es costumbre llevar el pelo rapado, incluso las mujeres.



Se agradeció la luna llena esa noche, sin ella, ir al baño durante la noche hubiera sido un poco más complicado y eso que teníamos el lujo de contar con una pequeña "tienda" aparte con un WC móvil de camping muy gracioso. Gracias a nuestros protectores masai, ningún animal salvaje perturbó nuestro sueño. Y los pájaros fueron nuestro "despertador" natural.

domingo, 5 de octubre de 2008

IntoAfrica - Ecoturismo




Después de muchos viajes (alguna boda, visitas, vacaciones, trabajo con safari incluido) estamos de vuelta. Voy a tardar un poco en preparar las fotos y hay mucho que contar así que voy a empezar por orden cronológico inverso.



El domingo pasado regresamos de Kenia, donde pasamos dos semanas. Nos ofrecieron a Joachim y a mí un contrato de trabajo de una semana en Nairobi y decidimos aprovechar esta gran oportunidad para realizar un safari de una semana. La experiencia ha sido extraordinaria. Como suele ser costumbre, nos compramos el "Lonely Planet" del país para preparar el viaje y nos informamos sobre los operadores que organizan safaris en este país. Nos llamó la atención el apartado de "Safaris culturales". De las propuestas nos decantamos finalmente por IntoAfrica.



IntoAfrica sigue los principios del ecoturismo: respeto del medioambiente y la población local. Es una pequeña agencia local que organiza safaris en Kenia que van más allá de las visitas a los Parques Nacionales. Como los safaris que proponen se limitan normalmente a una semana, se ciñen a los Parques Nacionales más cercanos a Nairobi, el Masai Marai (la continuación del famoso Serengeti en Tanzania) y la zona de los lagos en el centro, Lago Elementeita, Lago Nakuru y Lago Navaisha. Los grupos son normalmente pequeños (nosotros éramos 6). El viaje permite acercarse a la cultura local a través de una serie de visitas: a un poblado masai no turístico, a una escuela primaria y a una casa de un kikuyu (la tribu más numerosa del país que cuenta con 42 etnias diferentes). Para saber más sobre IntoAfrica y los principios que aplican hacer clic aquí. Para aquellos a los que les guste la montaña también organizan ascensos al Monte Kenia.




Nuestro grupo estaba compuesto por una pareja mejicana que vive en Canadá, Miriam y José; una canadiense que vive en Australia, Chantale; un inglés que vive en Inglaterra (¡qué raro!), llamado Mike o "James" para los amigos, y nosotros dos, una española que vive en Bélgica y un belga que se ha quedado en su país. Nos acompañaban 3 empleados de IntoAfrica: Elijah, nuestro guía, Joseph, nuestro conductor, y Patrick, nuestro cocinero.

El viaje va a empezar...











jueves, 10 de abril de 2008

Un negro loco en el país de los blancos

Ayer fuimos al estadio de fútbol del Standard de Lieja, no para ver un partido, sino para asistir a un espectáculo muy original, mezcla de monólogo y cuentacuentos. Se titulaba “Un negro loco en el país de los blancos” de Pie Tshibanda.

Pie es un refugiado proveniente de la República Democrática del Congo, antigua colonia belga, que vive en Bélgica desde 1995. En su país ejercía como Psicólogo de empresa y escritor. Como él mismo cuenta su historia comenzó en Kolwezi, en el Sur del Congo, cuando nació, sin saberlo, dónde no debía. Sus ancestros habían emigrado desde Kasai hasta Katanga en el Sur del país para trabajar en las minas (no siempre por gusto). Pese a la dura vida de los mineros, sus hijos pudieron disfrutar de las ventajas que ofrecían los asentamientos en los que tenían que vivir, como el agua corriente, la escuela… En 1995, la población local, incitada por los políticos, decide echarlos a todos de Katanga.

Como en muchas “limpiezas étnicas”, se revisa la genealogía de habitante, para ver quiénes no son autóctonos. Y de un día para otro se les echa a la calle, se les saca de la escuela, el trabajo o sus casas, se quedan sin nada. Se hacinan en las estaciones esperando a los trenes que tienen que llevarles a su región “de origen” dentro de su propio país, pero a 1000 km, un lugar totalmente desconocido para ellos. Muchos esperan un tren que no llega en campos de refugiados. Muchos mueren en el viaje de regreso que puede llegar a durar hasta un mes.

Pie que vive esta situación dramática de primera mano junto con su familia y un día decide dar a conocer esta realidad de la que no se habla. Realiza un reportaje con imágenes de denuncia y, a partir de ese momento, se convierte en persona non grata. Consigue salir de El Congo, donde peligra su vida, gracias al éxito de sus escritos en Bélgica y se convierte en solicitante de asilo en este país. Ahí tiene que aguantar años hasta ver regularizada su situación y, finalmente, conseguir la repatriación familiar, es decir, volver a ver a su mujer y a sus seis hijos.

En su espectáculo cuenta la dura realidad que le toca vivir en El Congo y también como refugiado en Bélgica. Lo hace de una forma directa, pero sobre todo con mucho cariño y humor. Destaca su optimismo, su iniciativa, su análisis de las diferencias entre belgas y africanos. Y no todo es negativo… A fuerza de insistir como un “loco africano” consigue que los blancos le abran las puertas de sus casas y sus corazones… Dar a conocerse y dar a conocer la realidad del refugiado, del emigrante... Llega a montar una escuela móvil donde los niños pueden hacer los deberes y actividades extraescolares después de clase. Su autobús rojo pasa cada día por un pueblo de la zona de Bélgica en la que vive. Les intenta inculcar valores ya perdidos: el respeto hacia los mayores, la satisfacción del trabajo bien hecho, el compartir con los que menos tienen, el trabajo en equipo...

Este espectáculo que ha representado Pie ya miles de veces, se enmarca dentro de la iniciativa “Fan coaching” del Standard de Lieja. La asociación de familias del Standard de Lieja colabora con la dirección del equipo en la realización de proyectos que permitan educar a los hinchas. Una de las áreas prioritarias es la lucha contra el racismo y la xenofobia. Hace poco organizaron una visita educativa a los campos de concentración de Auswitch-Birkenau para hinchas del Standard. El público que asistió a ver a Pie era muy variado. Muchas de las personas presentes probablemente no hubieran ido espontáneamente a este espectáculo y, sin embargo, ahí estaban riendo, aplaudiendo a rabiar o con lágrimas en los ojos. Gracias a la dirección, el precio resultaba muy razonable. ¡Además, había muchos niños en la sala!

Por cierto, Joachim tuvo que interpretar en simultánea y al inglés este espectáculo, enterito y sin tenerlo por adelantado, hace más o menos un año en Bruselas. Le encantó, pero es toda una proeza. Hay que transmitir el tono, las gracias, los términos culturales africanos…

Para los que sepan francés o quieran practicar, aquí tenéis un video con parte de este monólogo. Encontraréis el resto en You Tube basta con escribir "Un fou noir au pays des blancs". Merece la pena ver los diferentes videos siguiendo el orden. Si os interesa me avisáis y os digo cuál es el orden de los fragmentos de video que ha colgado alguien en You Tube. El que os he incluido aquí es muy simpático. También ha publicado un libro con el mismo título, en el que cuenta la situación que le obligó a dejar su país y su vida en Bélgica como refugiado, y otro que se titula “Ces enfants qui n’ont envie de rie” [Estos niños a los que no les apetece nada], sobre su experiencia con el autobús-escuela.


sábado, 16 de febrero de 2008

Viaje a Egipto

La Esfinge con pirámide al fondo

¡Por fin un momento libre para compartir con todos vosotros nuestro último viaje! Nos fuimos una semana de vacaciones a finales de enero, después de un mes “lleno de emociones” con el Dakar: la anulación, las negociaciones para el pago, las traducciones urgentes para preparar el nuevo “Dakar Series”... Aprovechamos para deciros que todo se ha solucionado de forma satisfactoria para ambas partes, así que por fin respiramos tranquilos.


El 24 de enero volamos de Madrid a El Cairo con un viaje organizado de una semana. Celebrábamos un evento muy importante: la jubilación de mi madre. Llegamos a El Cairo por la noche para dormir “una siesta” y poco más, puesto que al día siguiente nos levantaban a las 2.30 de la mañana para una “jornada doble”. De El Cairo volamos a Asuán, en el Sur del país a unos 900 km, y de ahí tomamos un vuelo de media hora a Abu Simbel, probablemente el templo más impresionante de nuestra visita. Además, ese mismo día visitamos Asuán y algún templo más e iniciamos nuestro crucero de 4 días por el Nilo.

El impresionante templo de Abu Simbel

Lo increíble del templo de Abu Simbel, aparte de su magnitud y de su estado de conservación, es que se trasladó pieza por pieza - un puzzle de 1036 bloques - de su lugar original al emplazamiento actual. La construcción de la segunda presa de Asuán, para controlar las erráticas crecidas del Nilo, suponía que muchos templos tendrían que correr la triste suerte de quedar sumergidos bajo las aguas. Afortunadamente, se destinaron grandes esfuerzos y fondos a salvar algunos templos, como por ejemplo el de Debod, en Madrid, un regalo de Egipto a España como agradecimiento por su colaboración en este ingente proyecto. En el caso de Abu Simbel, se reconstruyó incluso “la montaña” que albergaba este templo, originariamente excavado en la roca.



Faluca navegando por el Nilo

No voy a contaros todo el viaje en detalle, porque no quiero desvelar los secretos de uno de esos viajes que hay que hacer en la vida. Se puede visitar lo principal en una semana (aunque, por supuesto, con más tiempo se puede conocer mucho mejor el país). Además, no está demasiado lejos y hay fórmulas para todos los bolsillos. Ante todo, ofrece la posibilidad de acercarse a una cultura fascinante y remontar en el tiempo a hace incluso 4.000 y 5.000 años. Gracias a la arena, que había sepultado y, de esta forma, protegido las ingentes proezas de los egipcios, las podemos disfrutar en nuestros días. Algunas pinturas de vivos colores que permanecen en las tumbas resultan emocionantes.

¡Enhorabuena mamá!



¿Egipto a finales de enero? Lo bueno es que no hay mosquitos y no nos hemos “achicharrado”. La verdad es que el abrigo no nos ha sobrado y los pantalones cortos se han quedado en la maleta (junto con el biquini). En el Sur (Asuán / Luxor), durante el día nos hizo muy bueno, calor y sol, pero durante la noche refrescaba de lo lindo. En El Cairo, las temperaturas eran más bajas y vimos las pirámides envueltas en arena. Se había levantado bastante aire y nos rodeaba una arena muy fina que se metía por todas partes, lo que resultó muy auténtico… Pero no hemos podido hacer fotos de las pirámides o de la Esfinge bajo un sol de justicia.



El viaje ha sido inolvidable: el crucero por el Nilo, con camarote con vistas al agua (muy romántico), un grupo de viaje encantador y poco numeroso (éramos 10) y un guía realmente extraordinario, Mahmoued El Saied… No todo ha sido perfecto… Joachim se pilló la gastroenteritis de rigor al final de la estancia…, pero el balance general de los cuatro (mis padres y nosotros) ha sido MUY positivo. Espero que os gusten las fotos…



Nuestro grupo durante el viaje

sábado, 5 de enero de 2008

¡Salimos por la tele!

Qué vueltas da la vida... ayer por la tarde vino un reportero a entrevistarnos. Joachim conoce a un periodistas del canal de televisión RTL (una de las cadenas privadas más importantes de Bélgica) que le llamó pensando que estábamos en Lisboa con el Dakar, como el año pasado, para que le contáramos las consecuencias de la suspensión del Dakar sobre sus traductores. Cuando se enteró que estábamos en Bruselas mandó a uno de sus colegas. Para nosotros ha sido muy interesante como publicidad (pasó en las noticias de la noche). Además, como estábamos en pleno "shock" nos sirvió para distraernos y cambiarnos las ideas (¡filmaron imágenes durante casi hora y media, para un reportaje de minuto y medio!). En el mini-reportaje aparecemos solo tres de los traductores (Joachim, Christine y yo). Faltan nuestros compañeros: Andrea (en España) y Stefanie (en Alemania) y Manuel (portugués en Bruselas), que han tenido ocasión de empezar el Dakar, así como René (Bélgica), Edgar (Bélgica) y Roland (Francia) que este año se han quedado con las ganas... Un gran equipo...


Aquí tenéis el link:

http://rtlinfo.alinfini.be/index.php?option=com_vpl_videoplayer&task=play&mmo=20087

viernes, 4 de enero de 2008

Se cancela el Dakar 2008

Justo ayer, estaba preparando una serie de entradas para comentaros un poco nuestro trabajo como traductores en el Dakar. Desgraciadamente, anoche vivimos unos momentos muy tensos, puesto que ya nos anunciaban la posibilidad de que se tuviera que suspender todo o parte del Dakar, y no se sabía cuándo se tomaría la decisión final y se tendría que emitir un comunicado de prensa. Esta mañana hemos empezado trabajando como de costumbre hasta las 11.30 cuando nos ha llegado el comunicado de prensa que anunciaba que se cancela la edición 2008 que iba a ser publicado a la 13.00. Nosotros solo nos hemos encargado de la traducción al alemán, para el resto de los idiomas han recurrido a los periodistas in situ (las erratas en español, por tanto, no son mías, pero imaginando la tensión que debía haber hoy en el centro de prensa, no me extraña).

Las consecuencias de esta anulación para nosotros son ínfimas si lo comparamos con las pérdidas, por ejemplo, para todos los pilotos amateurs (algunos se quedarán probablemente en bancarrota, sin contar con la gran decepción que supone no poder realizar su sueño), así como para la población africana, por los ingresos que supone, principalmente a través de los diferentes proyectos humanitarios (grandes y pequeños) que acompañan a la caravana del Dakar. Por ejemplo, los hospitales principales de las poblaciones por las que pasaba el Dakar en Mauritania iban a recibir material y medicamentos para todo un año...

Es triste que se tenga que ceder ante amenazas terroristas... esta lacra cada vez más presente ... dicho esto... no caigamos en generalizaciones fáciles y, ante todo, hay que mantener la fe y la esperanza.

En los próximos días, os hablaré un poco de esta carrera, una gran aventura con sus virtudes y defectos, pero que merece la pena conocer. Nunca he sido una aficionada de los deportes de motor, pero quiero compartir con vosotros lo que he ido aprendiendo sobre este rally.